martes, 3 de febrero de 2015

YO TAMBIEN SOY GONZALO

Hoy, comiendo con mi mujer, malagueña, malaguista, boquerona a tope se me ocurre lanzarle como defensa del valencianismo un whatsapp con la foto de Gonzalo, la imagen de un niño valencianista, orgulloso de su equipo y que mantiene la bufanda en todo lo alto cuando el equipo estaba perdiendo y finalizando el partido, su contestación fue :"Sí, ya la vi anoche en la tele, a ver si aprendeis". ¿? "¿Nosotros?, ¿a ver si aprenden los jugadores que con la ilusión de la gente no se juega, no te jode?" y me contesta con la sentencia de un Séneca "de ese niño es del que teneis que aprender, los jugadores van y vienen, la afición es la que queda y apoya SIEMPRE".

Y va a ser que tiene razón, la tendencia en los comentarios de twitter eran unánimes tras la foto de Gonzalo, lo que apetecía era despotricar contra los jugadores, que estan matando la ilusion, que qué vergüenza les tendría que dar ver a ese niño y no ser capaces ni siquiera de empatar, que no corresponden con su esfuerzo a lo que la afición le estamos dando y entonces es cuando se me cruzan los cables y me pregunto, ¿Gonzalo reprende al equipo o a la afición?¿Gonzalo se extraña de perder o de que no hayan mas como él, mostrando sus colores? ¿CUANTOS DE NOSOTROS ENARBOLABAMOS ESA BUFANDA CON ORGULLO SIN PENSAR EN LA DERROTA?, sed sinceros, NINGUNO, todo lamentos, críticas, busqueda de soluciones mas o menos drásticas, apocalipsis, hecatombes, fin del mundo, amen, pero ese niño, ese Gonzalo (mi idolo), sordo a todo enarbolando la bufanda del murcielago como un Palleter inasequible al desánimo, impertrérito ante la que se avecinaba que era menuda, sordo a las críticas, ciego al juego del equipo, sólo dolido pero orgulloso de SER VALENCIANISTA, con gesto serio pero altivo, enarbolando su bandera, el Valencia CF, sin importarle la derrota, solo afirmando su presencia, que él estaba allí, que él era uno de los de naranja, ganaran o perdieran, el sólo era uno más.

Esa es la lección que he aprendido de Gonzalo, curiosamente me lo ha hecho ver una malagueña, malaguista, boquerona a tope (mi mujer), y chapeau! al nano Gonzalo por estar ahi y a mi mujer por abrirme los ojos hacia él, menos lamentos de perro viejo y mas ilusión de niño que empieza, eso es lo que nos hace falta y que no debemos nunca olvidar.

A partir de ahora  #YoSoyGonzalo , chaval CHAPEAU!







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